Ayer estuve en la inauguración de una tienda en Ses Salines, aquí en Mallorca. Mientras recorría cada rincón y observaba el diseño y la arquitectura del espacio, me fijé en cómo cada elemento ocupaba el lugar que le correspondía. La indumentaria, las piezas decorativas, el mobiliario, la iluminación… Todo estaba cuidadosamente pensado. Una arquitectura neutra convivía con objetos llenos de carácter y colores vibrantes que aportaban calidez, personalidad y una atmósfera muy sensorial.
Fue entonces que, de repente, me vino a la cabeza una conversación que tuve hace años con mi amiga Antonia. Cuando empecé a hablarle de Feng Shui, me dijo algo que he escuchado muchas veces desde entonces.
– Es que no quiero que el Feng Shui me diga cómo tengo que decorar mi casa.
– Antonia, tranquila –le respondí-. El Feng Shui no marca tu estilo decorativo. Simplemente guía, acompaña y reordena.
Porque una de las ideas más equivocadas sobre el Feng Shui es pensar que todas las casas deben parecerse entre sí. Que para aplicarlo hay que llenar los espacios con objetos orientales o determinados colores para que sea un ambiente zen.
Y no es así.
El Feng Shui armoniza los espacios a través del equilibrio entre los cinco elementos: tierra, agua, fuego, metal y madera. Cada elemento puede representarse mediante colores, formas, materiales y texturas presentes en el mobiliario y los objetos decorativos.
Por ejemplo, si en una determinada zona de la casa necesitamos incorporar más elemento fuego, no significa que haya que cambiar la decoración. Significa que buscaremos la manera de introducir ese elemento respetando la estética que ya existe. Da igual si tu casa tiene un estilo mediterráneo, wabi sabi, contemporáneo, étnico o el tuyo propio.
El Feng Shui no decide por ti qué muebles comprar ni qué decoración elegir. Lo que hace es ayudarte a que lo coloques de una forma coherente con la energía que necesita cada espacio. Por eso siempre digo que el Feng Shui no impone una estética. Trabaja con la que ya existe.
Así que, si eres del clan de mi amiga Antonia, recuerda: el Feng Shui no viene a cambiar tu estilo. Viene a ayudarte a que tu casa funcione mejor sin dejar de ser tú.


